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La arroba @

Es posible que creas -como casi todo el mundo- que la arroba es un invento propio de la era Internet, no es así, su historia es mucho más antigua y su origen se remonta a las traducciones en latín. Los árabes ya lo usaban hace siglos, y los marineros lo empleaban habitualmente al detallar el contenido de las bodegas de sus barcos.

Publicaban un post donde afirmaban que la arroba (el símbolo @) nació en Sevilla en 1536. Citaban en su blog un artículo de Abadía Digital, que a su vez, citaba al New York Times.

En los tres casos se documenta que en una carta de Francisco Lapi, mercader florentino, dirigida desde Sevilla a Roma se usaba por primera vez el símbolo @. Automáticamente un montón de medios de comunicación se hacían eco del hallazgo y publicaban diferentes versiones sobre el tema.
La arroba no es de Sevilla (ni de Venecia ni de Italia).
La referencia más antigua descubierta hasta que el símbolo @ es una religiosa. Aparece en una traducción al búlgaro de una crónica griega que data de 1345, se encuentra en la Biblioteca Apostólica Vaticana, y el símbolo @ aparece en lugar de la A en la palabra ‘Amén’ . La razón por la que se usó en ese contexto es un misterio.


Un texto del siglo XIV que muestra el signo @. (Foto: Creative Commons)

Si buscamos en el DRAE el término arroba vemos que este pequeño símbolo, uno de los más utilizados en el mundo digital, tiene su origen en el árabe hispano الرُّبع arrúb‘, y este a su vez del árabe cásico رُبع rub‘ ‘cuarta parte’. Que latinizado se escribe ar-roub .
La mayoría de los historiadores aceptan que el origen de la palabra arroba proviene del idioma árabe.

Muchas culturas usan diversas palabras para el “@”.
En turco significa rosa, en noruego cola de cerdo, en griego patito, en Hungría gusano y en italiano se asocial al ánfora, en referencia a las jarras de almacenamiento de cerámica.
En la edad media, en tanto, el símbolo era una taquigrafía medieval común para las unidades de medida en el sur de Europa.
También existen otras referencias, las cuales fueron descubiertas por el periodista español Jorge Pareja:

  • He leído sobre el ejemplo del siglo XVI de ‘@’ y recordé que había visto el símbolo antes, cuando era un estudiante de historia en la Universidad de Zaragoza. Revisé mis viejos papeles y encontré registros de aduana entre Aragón y Castilla en el siglo XV. Significaba ‘arroba’ como una medida de peso, y en este caso una arroba de trigo”, narra el reportero.

Detalle de la lámina .


En cuanto al símbolo en sí mismo, esa especie de “a” encerrada por un círculo, tiene sus orígenes en una práctica común entre los encargados de copiar libros en latín, a mano, allá por la Edad Media. Estos copistas utilizaban «@», uniendo entre sí las letras «a» y «d» para formar la preposición latina “ad”, que significa <<hasta>> o <<hacia>>. Parece bastante lógico: si tienes que copiar a mano decenas de veces cientos de páginas, lo más probable es que busques todas las formas posibles de ahorrar trabajo.

Documento de Ariza , 1448, donde ya se usaba este símbolo.

La preposición “ad” aparecía con mucha frecuencia en esos textos, y tiene sentido que haya sido reemplazada por un solo símbolo. Poco a poco, la “@” fue haciéndose popular en otros ámbitos, y empezó a aparecer -por ejemplo- en las cartas oficiales redactadas en latín antes del nombre de su destinatario.

Taula de Teruel 1444.

El aragonés Jorge Romance asegura que el símbolo de la arroba ya se utilizaba en el año 1448, en el detalle de un envío de trigo desde Castilla hacia el Reino de Aragón. Pero con el paso del tiempo, y salvo regiones muy especificas, la “@” dejó de utilizarse.

En Teruel en 1444 también medían la tierra en arrobas, y así las anotaban. La letra en el siglo XV estaba lejos de estar unificada como en la actualidad, en especial, las abreviaturas, podían variar mucho de una mano a otra. Notarios, escribientes, registradores, zalmedinas, monjes… Con unos trazos similares en esencia, de una punta a otra de países e incluso de un palacio a otro, o de una institución a otra, la letra y las abreviaturas sufrían mutaciones, achacables, además, a que la población alfabeta era reducida y con diferentes competencias en la escritura. Por eso no es extraño que en la misma época, la taula de Calatayud (a escasos kilómetros de Ariza) o la de Monzón (en la otra punta del reino) escribieran arroba de diferente manera en 1445.

Documento hallado en Monzón de 1445.

Solamente se mantuvo más o menos viva en los Estados Unidos, donde se empleaba en los registros contables, estableciendo el precio unitario de un producto en una factura. Podía aparecer en medio de la descripción de una operación, algo como “15 cajas @ 5 dólares cada una”, donde indicaba que el valor de cada caja facturada era de cinco dólares. También tiene mucho sentido, ya que en inglés “@” se dice “at”, que significa “a” (y también “en”, “de” y “hacia”).

Uno de los documentos más antiguos que se conocen que contiene una “@” impresa data del año 1536, y se trata de una carta enviada por un mercader italiano desde Sevilla a Roma. En dicho escrito se detalla la llegada de tres barcos provenientes de América, cargados de tesoros. Pueden leerse párrafos como “Así, una @ de vino, que es 1/13 de un barril, vale 70 u 80 ducados…” En ese contexto, la arroba representaba una unidad de medida utilizada por griegos y romanos que equivalía a “un cuarto de ánfora.”

Carta del comerciante veneciano desde Sevilla a Roma que data de 1536.

También se la utilizó como medida de masa. En efecto, la “@” representa una masa equivalente a la cuarta parte de un “quintal.” El quintal es una antigua unidad de masa y de capacidad usada en España y en Hispanoamérica -en Argentina es común escuchar a las personas mayores, en el campo, hablar de “quintales de trigo por hectárea”- que equivale exactamente a 46,0093 Kg. Una “@”, por lo tanto, entonces, equivale a poco más de 11 kilogramos y medio.


Podía (y en algunos sitios aún puede) emplearse como medida de capacidad o volumen, con un valor que variaba de acuerdo al producto que se estuviese comerciando. Por ejemplo, si se trataba de líquidos, “una arroba de aceite” era equivalente a unos 12 litros y medio, pero si se estaba negociando con vinos, su valor era de algo más de 16 litros.

Teclado antiguo de algunas máquinas de escribir manuales, antes de que se inventara el correo electrónico.


Esto hizo que cuando se inventó la máquina de escribir, a fines del siglo XIX, el símbolo de la arroba fuese incluido en su teclado. Y, como el teclado de los ordenadores es una evolución de los de aquellas máquinas, la arroba, también lo tuvieron los primeros teclados adecuados para las computadoras.

Pero la relación de la “@” con el correo electrónico es muy posterior a todo esto. Cuando el ingeniero Ray Tomlinson, que creó el e-mail en 1971, estaba buscando un símbolo que sirviese para identificar las direcciones de correo, uno de los pocos disponibles en los teclados era justamente la arroba. “Hubiese sido más fácil usar un corchete, un paréntesis o incluso una coma, pero estos símbolos ya eran utilizados para otros fines, y de los símbolos que quedaban libres, la @ era el mejor”, ha explicado hace algunos años Tomlinson, quien eligió este símbolo que rara vez se usaba en la informática, para evitar que confundieran programas o sistemas operativos anteriores.

“Otro punto a favor de este símbolo es que al traducirse como at en inglés daba una sensación de localización”, agregó. La primera dirección de correo electrónico de la historia fue “tomlinson@bbn-tenexa” Esta dirección, y según el uso que le dio este ingeniero a la arroba en la informática, puede interpretarse como “Tomlinson en la (@) máquina bbn-tenexa”. De esa manera, un carácter inventado por los copistas medievales como una forma de simplificar su trabajo se convirtió en el símbolo del correo electrónico.

Archivo Histórico Provincial de Cádiz

12 de noviembre de 2017 · 

USO DE LA @ EN 1551

En un breve enunciado en esta escritura notarial, el notario escribe: ” carta – @- de venta de Beatriz de Lara y consorte a favor de …” y describe de lo que va el asunto jurídico en cuestión.
En este caso la @ es utilizado como abreviatura de carta.

[ Fondo Notarial. Protocolo Arcos. Pueblo de Arcos de la Frontera. Notaría nº 3. Notario: Juan Díaz. Año 1551. ]

BIBLIOGRAFÍA:

https://www.neoteo.com/historia-de-la-arroba/
https://www.facebook.com/ahp.cadiz/posts/1513162665430478?__tn__=-R https://www.academiaarabe.es
http://www.purnas.com https://www.elmundoalinstante.com
http://historico.aragondigital.es

Fondo Notarial de Arcos de la Frontera

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“COMPUTUS EPISCOPI LINCONIENSIS ET SECRETUS SECRETORUM ARISTOTELIS”

Este incunable antiquísimo es el <Computus episcopi Linconiensis et Secretus secretorum Aristotelis> . Pertenece al Archivo de la Catedral Primada de Toledo.

Esto nos da una idea de las valiosas aportaciones que se hicieron no sólo para España a partir del siglo XII (la Wikipedia en este dato se confunde pues fija la fecha en un siglo posterior), sino para toda Europa y el mundo occidental, rescatando libros de la antigüedad de diversas culturas.

Sobre las mesas de trabajo y en las estanterías de la biblioteca se podían encontrar las obras más dispares: junto a los clásicos cristianos ocupaban un lugar preferente las obras de Aristóteles, Avicena, Maimónides, Averroes y tratados científicos, especialmente de medicina, matemáticas y astronomía.

<<Entre los siglos XII y XIII se desarrolla en Toledo un fenómeno cultural conocido como Escuela de Traductores. Esta denominación no debe llevar a pensar en un centro educativo con profesores y estudiantes, sino más bien en un grupo de personas que trabajaron juntas o siguieron unos métodos comunes para trasladar a Europa la sabiduría de Oriente y -en especial- la de los antiguos griegos y los árabes.

Las universidades europeas se habían alimentado hasta aquel momento de la cultura latina y, aunque se tenía conocimiento de la existencia de los grandes filósofos griegos, no existían traducciones y se ignoraba el contenido de su obra. Los árabes, en su expansión por las tierras de Bizancio -heredera de la antigüedad griega- asimilaron, tradujeron, estudiaron, comentaron y conservaron las obras de aquellos autores, y finalmente las trajeron consigo hasta la Península Ibérica junto con un ingente bagaje cultural que ellos mismos habían generado.

Toledo fue la primera gran ciudad musulmana conquistada por los cristianos, en 1085. Como en otras capitales de al-Ándalus, existían en ella bibliotecas y sabios conocedores de la cultura que los árabes habían traído del Oriente y de la que ellos mismos habían hecho florecer en la Península Ibérica. Con la presencia en la ciudad de una importante comunidad de doctos hebreos y la llegada de intelectuales cristianos europeos, acogidos por el cabildo de su catedral, se genera la atmósfera propicia para que Toledo se convierta en la mediadora cultural entre el Oriente y el Occidente de la época.

La Escuela de Traductores de Toledo tuvo dos periodos separados por una fase de transición. El primero fue el del arzobispo don Raimundo que, en el siglo XII, impulsó la traducción de obras de filosofía y religión del árabe al latín. Gracias a su labor, en las universidades europeas comenzó a conocerse el aristotelismo neoplatónico. Se tradujeron libros de Aristóteles comentados por filósofos árabes como Avicena y Alfarabi, de autores hispano- judíos como Ibn Gabirol, y también se tradujeron el Corán y los Salmos del Antiguo Testamento. Por otra parte, en esta fase se empieza a recibir la ciencia oriental en Europa, a través de las traducciones de obras que sirvieron de manuales para los universitarios hasta el siglo XVI: el Canon de Avicena y el Arte de Galeno. La astrología, astronomía, y la aritmética se enriquecen igualmente al ser vertidas al latín las obras de Al-Razi, Ptolomeo o Al- Juwarizmi.

Con la llegada del rey Alfonso X, ya en el siglo XIII, comienza la etapa de las traducciones de tratados de astronomía, física, alquimia y matemática. La recepción de un caudal de conocimientos tan enorme fructifica en la composición, a instancias del rey, de obras originales como el Libro de las Tablas Alfonsíes. Se tradujeron tratados de Azarquiel, de Ptolomeo y de Abu Ali al-Haitam, pero también obras recreativas como los Libros del ajedrez, dados y tablas y recopilaciones de cuentos tan fecundas para las literaturas occidentales como Calila e Dimna y Sendebar. En esta segunda fase las traducciones ya no se hacen al latín, sino al castellano, con lo que el romance se desarrollará para ser capaz de abordar temas científicos que hasta entonces sólo habían sido tratados en latín.

Los métodos de traducción evolucionaron con el tiempo. En un primer momento, un judío o cristiano conocedor del árabe traducía la obra original al romance oralmente ante un experto conocedor del latín que, a continuación, iba redactando en esta lengua lo que escuchaba. Más tarde, en la época de Álfonso X, los libros fueron traducidos por un único traductor conocedor de varias lenguas, cuyo trabajo era revisado al final por un emendador.

Alfonso X, impulsor de la Escuela de Traductores de Toledo, fue un rey polifacético interesado por multitud de disciplinas de la época: las ciencias, la historia, el derecho, la literatura… Su labor consistió en dirigir y seleccionar a los traductores y obras, revisar su trabajo, fomentar el debate intelectual e impulsar la composición de nuevos tratados. Se rodeó de sabios musulmanes y judíos, fue mecenas de eruditos y trovadores y a él se debe, en gran parte, el florecimiento de la cultura en esta época. Meritoria fue también la tarea una larga lista de traductores, como Gerardo de Cremona, Domingo Gundisalvo, Abraham Alfaquí y otros muchos que, con sus conocimientos lingüísticos y su formación científica, pusieron en manos de Europa las claves de un posterior desarrollo científico e intelectual.>>

LA PRIMERA MUJER QUE APARECIÓ EN SELLOS DE LOS EE. UU. ERA ESPAÑOLA.

¿Sabíais que la primera mujer que apareció en un sello en los EEUU era…. española!!! ?

En Estados Unidos se hicieron diversos actos conmemorativos del IV Centenario del Descubrimiento de América desde el 12 de octubre de 1892.

La Exposición Mundial Colombina de Chicago fue inaugurada el 1 de mayo de 1893 por el presidente  Grover Cleveland . La exposición tuvo lugar hasta el 30 de octubre de dicho año. El servicio de correos estadounidense emitió una serie de sellos para conmemorar la exposición. 

La exposición incluyó reproducciones a tamaño real de las tres carabelas de Cristóbal Colón: la Niña, la Pinta y la Santa María. Fueron elementos muy populares. Estados Unidos financió la construcción de la Niña y la Pinta en Barcelona y España financió la construcción de la Santa María en San Fernando (Cádiz). Estos barcos participaron en las celebraciones del IV Centenario del Descubrimiento de América en España. Luego se trasladaron a la Revista Naval de Nueva York de abril de 1893. Finalmente, fueron a Chicago

Pero vamos al tema que nos ocupa ☺️:

Aprovechando el tirón de la exposición, se aprobó la emisión de una serie de monedas relativas al evento y otra de sellos, lo que supondría la primera edición de sellos conmemorativos emitidos en los EEUU. Lógicamente, también era Colón el protagonista de esta colección.

La serie en cuestión, con un valor nominal total de 16,34 dólares, estaba formada por 16 sellos (1,2,3,4,5,6,8,10,15,30,50 centavos y 1,2,3,4,5 dólares) en los que se representaban obras de arte relacionadas con la vida de Cristobal Colón.

Las primeras críticas no se hicieron esperar y llegaron por la cuantía de los sellos, hasta la fecha nunca se había emitido un sello por un valor superior a 90 centavos, y por el tamaño, eran el doble del resto de los sellos.

El Departamento de Correos justificó su decisión alegando que, al ser conmemorativos, debían diferenciarse del resto siendo de un tamaño mayor, y que los sellos de 2 a 5 dólares iban destinados a los coleccionistas y no al uso habitual de franqueo postal.

Algunos de los sellos, en concreto los de 5 y 15 centavos y los de 1 y 4 dólares, tenían otra particularidad… era la primera vez que la imagen de una mujer aparecía en un sello de los EEUU, y esa mujer no era otra que la reina Isabel la Católica.
En 1992 Correos en España emitió, conjuntamente con EEUU, Italia y Portugal, una serie que reproducía aquella colección de 16 sellos.

Fuentes: ( Extracto del blog Historias de la Historia). Wikipedia.

CATALINA DE ARAGÓN, LA REINA ESPAÑOLA QUERIDA EN INGLATERRA

La figura de la «reina española» cobra popularidad en Inglaterra donde cada vez son más comunes las peregrinaciones a ver su tumba, en la catedral gótica de Peterborough, y gracias a la serie de la BBC, ‘En la corte del lobo’, que trata de las intrigas del sanguinario reinado de Enrique VIII.

¿Así que ahora soy reina?, preguntó Ana Bolena tras conocer la muerte de Catalina de Aragón, repudiada por Enrique VIII y recluida en el castillo de Kimbolton, desde donde escribió al final de sus días en 1536: «Mi más querido señor, rey y esposo (…) Os perdono todo, y ruego a Dios que haga lo mismo». Catalina de Aragón tuvo una muerte más o menos natural (posiblemente, un melanoma en el corazón, aunque persisten las sospechas de que pudo ser envenenada). Ana Bolena, ya lo sabemos, acabó decapitada en la Torre de Londres, al igual que su prima Catalina Howard

“Aquí descansa el cuerpo de Catalina de Aragón, Reina de Inglaterra, primera mujer de Enrique VIII, que murió en el castillo de Kimbolton el 8 de enero de 1536 a la edad de 49 años”. Es sencillo, casi humilde, y no resume, en realidad, el inmenso cariño que se le tiene en la isla a una reina que fue, en realidad, una paradoja histórica. Nunca faltan flores en la tumba de Catalina. Con este sencillo epitafio en Inglaterra en la tumba de Catalina de Aragón en la catedral de Peterborough, se la recuerda.

Tumba de Catalina de Aragón en la catedral de Peterborough, en el centro de Inglaterra.

Todos los 29 de enero se le tributa un memorial en la seo de Peterborough. “El público deja granadas en su tumba como señal de respeto -relata Rebecca Hooper, desde la catedral-. Unos 400 niños participan todos los años en la ceremonia, y algunos de ellos también dejan tarjetas y ofrendas sobre su tumba”. No hay en España un solo rey o reina que reciba todos los años un homenaje similar, porque, además de las ofrendas, se celebra una misa católica y se organizan conferencias, recitales, exposiciones… Hay también una procesión con velas en recuerdo de la que se celebró tras la muerte de Catalina de Aragón, y en la que, según las crónicas, participaron más de 1.000 personas.

Flores rojas y amarillas. En la imagen, facilitada por la catedral de Peterborough, puede verse la tumba de Catalina de Aragón después de la festividad del 29 de enero. Sobre ella, hay depositadas flores rojas y amarillas, granadas (una ofrenda tradicional) y tarjetas con la letra K elaboradas por los niños.

El 23 de mayo de se anula del casamiento entre Enrique VIII y Catalina de Aragón hija de los Reyes Católicos. Fue así como la Iglesia inglesa se separó de Roma y se creó la Iglesia anglicana, cuya cabeza no era otra que la del monarca. El 15 de Enero de 1535 el rey Enrique VIII, se proclamó Papa, él mismo y a sus descendientes, sean hombres o mujeres .


Catalina contrajo matrimonio primero con el rey Arturo, el hermano mayor de quien luego sería Enrique VIII, pero enviudó seis meses después del enlace. Más adelante Catalina tendrá que alegar la no consumación ante los tribunales y ante el papa para legitimar su segundo matrimonio con Enrique VIII, quien después de más de veinte años de matrimonio pretendió anularlo, justo por haber sido la esposa de su hermano, para poder casarse con Ana Bolena.

El rey Arturo, hijo de Enrique VII de Inglaterra e Irlanda y, Catalina de Aragón, primer esposo de la reina.


El 17 de agosto de 1501 el séquito de Catalina de Aragón sale de Santa Fe para La Coruña, de donde iba a zarpar con destino a Inglaterra. Por causa del mal tiempo la expedición tuvo que hacer escala en Laredo y hasta el 27 de septiembre no pudo continuar el viaje. Alcanzan el puerto inglés de Plymouth el 2 de octubre de 1501.

Arturo, hermano de Enrique VIII.


Catalina fue recibida por el obispo enviado por el príncipe Arturo y un mes y medio después, el 13 de noviembre de 1501, Catalina de Aragón, la hija menor de los Reyes Católicos, contrajo nupcias con Arturo, primogénito de Enrique VII y por lo tanto heredero al trono de Inglaterra. Catalina se convertía pues así en su futura reina, para lograr así forjar una fuerte alianza con los ingleses. Era parte de aquél plan maestro de Fernando e Isabel, por el cual y a través del casamiento de sus hijos con príncipes y princesas de otros Estados europeos se pretendía forjar una serie de alianzas que aislara políticamente a la pujante Francia. celebraron la boda en la catedral de San Pablo de Londres.
El pueblo inglés aclamó a Catalina, que demostró ser una brillante princesa. La gente apreciaba la rica vestimenta española, nunca antes vista en Inglaterra, y las espectaculares joyas que lucía Catalina. Aunque los novios se habían comunicado por carta desde hacía tiempo, no se sabía nada del estado físico del príncipe, que presentaba un aspecto débil y enfermizo.
Seis meses después, sin haber consumado el matrimonio a pesar de su convivencia, el príncipe Arturo muere y Catalina se queda viuda con 16 años de edad en un país desconocido y sin familia cercana.Vivirá durante siete años en la incertidumbre, sin saber qué iba a ser de ella, ya que estaba como rehén de Enrique VII. El rey Fernando intentaba casar a Catalina con el hermano del príncipe fallecido, Enrique, pero el padre de este, Enrique VII, exigía una fuerte dote, aparte de que el hermano en cuestión sólo tenía 11 años cuando falleció Arturo.

Enrique VIII adolescente.


Durante ese periodo de incertidumbre y desesperación la única novedad fue la visita de Juana y de Felipe en 1506, cuando iban de camino a España para ser jurados como reyes de Castilla. La reina Isabel había fallecido dejando escrito en su testamento que Juana era la heredera de Castilla. El mal tiempo hizo que los barcos que les transportaban tuvieran que hacer escala en Inglaterra. Una vez allí, su estancia en Windsor durará varios meses por invitación de la monarca inglesa. Catalina pudo ver a Juana en secreto, ya que Juana no acompañaba a Felipe en los encuentros que tenía con Enrique VII.

Enrique VII

En 1507 Enrique VII comunica a Catalina que no hay boda con su hijo Enrique porque Fernando no mandaba la dote prometida. El rey inglés, viudo a la sazón, intentaba casarse con Catalina, pero tal petición fue rechazada por los padres de Catalina. Entonces pidió el matrimonio con su hermana Juana, que se había quedado viuda y que el monarca conocía por la visita de 1506: se acordaba de ella por su aspecto atractivo y por su título de reina de España.


El rey Fernando no se opuso a tal matrimonio, pero Juana lo rechazó de manera tajante. La muerte de Felipe el Hermoso cambia la situación de Catalina y la actitud de Enrique VII hacia ella mejora. La dote seguía sin llegar en 1509, pero el 21 de abril Enrique VII muere, sucediéndole su hijo Enrique. El 11 de junio de 1509 Enrique se casa con Catalina antes de ser coronado rey de Inglaterra. Catalina tenía 23 años y Enrique 18. Tanto el rey fallecido como su hijo Enrique sabían muy bien que la dinastía Tudor no tenía aún una base sólida entre los ingleses, y mucho menos en la escena europea, ya que hasta hacía poco no se conocía la dinastía Tudor, sino tan solo las casas de Lancaster y de York, ambas pertenecientes a la dinastía Plantagenet.
Después de la guerra civil entre las dos casas (guerra de las Dos Rosas), la de York sale triunfadora con Eduardo IV. Al morir este sin sucesor, Ricardo III, un general de la casa de York, fue proclamado rey de Inglaterra. Los partidarios de la casa derrotada de Lancaster apoyaban a Enrique, hijo del hermano ilegítimo de Enrique VI, por lo que no estaba en la línea legítima para heredar la casa de Lancaster. Al ganar la guerra contra Ricardo III, Enrique se proclama rey. Enrique VII se casa con la hija de Eduardo IV para consolidar su legitimidad uniendo las dos casas de Lancaster y de York y creando su propia dinastía Tudor, cuyo emblema unirá la rosa roja de la casa de Lancaster y la rosa blanca de la casa de York.

Ricardo III de la Casa de York
Jacobo IV de Escocia, Casa Tudor.


Aún así necesitaba algo más para ganar prestigio y popularidad con la finalidad de consolidar su reinado. El matrimonio de su hijo con la princesa Catalina, hija de los Reyes Católicos, del importante reino de Castilla y Aragón, convenía para asegurar el futuro de su dinastía recién establecida. Catalina estaba dentro de ese juego de intereses de su futuro suegro y de su padre, ya que Fernando también necesitaba la alianza inglesa para su política europea. La misión de Catalina será la de unir los dos reinos de Inglaterra y España mediante su matrimonio con Enrique VIII.
Los primeros años de su vida matrimonial con Enrique VIII marcharon bien y Catalina demostró ser una gran reina, ganando popularidad y con el pueblo inglés a su favor. En 1510 da a luz a un varón, pero este muere tras el parto. A continuación, el 1 de enero de 1511 tiene otro hijo, que se llamará Enrique y que sobrevivirá solo cincuenta y dos días. Estos dos partos fallidos no causaron ningún problema matrimonial, sino todo lo contrario: se reforzó el vínculo de la pareja, además de que Catalina era aún una joven de 26 años y no presentaba ningún problema de fertilidad para el futuro.


En 1513, tras la Liga Santa promovida por el papa Julio II que unía al Sacro Imperio, a España y a Inglaterra contra Francia, Inglaterra entra en guerra con Francia y Enrique VIII parte para la guerra, dejando a Catalina como regente durante su ausencia. En el mismo año, Escocia, que era aliada de Francia, invade Inglaterra durante la ausencia de Enrique VIII con el propósito de ayudar a Francia. A Catalina le corresponde defender Inglaterra del ataque escocés: organiza el ejército bajo su mando y acude a la frontera escocesa para frenar la invasión. Sorprendió la actitud serena y bélica de la reina, no solamente a los nativos ingleses, sino a sus enemigos escoceses ya que la ausencia del rey inglés no había supuesto ningún problema para la defensa del reino.
Catalina demostró su valentía y su iniciativa de actuación como reina con el fin de proteger su territorio y luchar contra el enemigo. Catalina no solamente ganó la guerra, sino que el ejército inglés pudo dar muerte a Jacobo IV de Escocia, que estaba casado con la hermana de Enrique, Margarita Tudor. Un gran triunfo en ausencia del rey Enrique. A pesar de esta gran contribución de Catalina, Enrique VIII no la apreció demasiado cuando volvió de Francia con un triunfo más bien pequeño. La causa de esa desazón fue que el rey Fernando se retiraba de la Liga Santa y no ayudaba a Enrique VIII en la guerra contra Francia.
El monarca estaba muy enfadado con la actitud de España e incluso se planteó el divorcio de Catalina. Para colmo, ese año Catalina tuvo otro aborto, una niña muerta. La relación de los dos reinos se encontró en su peor situación en 1514. Para mejorar la relación con Inglaterra, Fernando nombra a Catalina embajadora ante Enrique VIII. Mientras tanto, sube al trono francés el nuevo rey Francisco y aumenta el antagonismo entre Inglaterra y Francia. Enrique se reconcilia con España y por consiguiente también con Catalina.
En 1515 Thomas Wolsey, arzobispo y cardenal, se convierte en la persona más influyente de Inglaterra al lado del soberano. El protagonismo de la reina disminuye a partir de entonces por la aparición de este personaje.
En 1516 muere el rey de España Fernando de Aragón y su nieto Carlos se convierte en su sucesor, aunque su madre Juana conservaba el título de reina de España. Tres años más tarde, al morir su abuelo paterno Maximiliano, fue elegido emperador del Sacro Imperio Romano Germánico.

Wosley y Enrique VIII,Cardenal entre 1515 y 1529.

En febrero del mismo año, Catalina da a luz a María, futura reina de Inglaterra con el nombre de María Tudor. Ella fue la única superviviente de todos los embarazos del matrimonio, pero su nacimiento no fue suficiente para contentar a Enrique VIII por el hecho de ser niña. En 1518 María, al cumplir 2 años, fue prometida con el heredero de Francia, Francisco, de 7 meses. Aunque se anuló el enlace más tarde, sirvió para la negociación de paz entre Inglaterra y Francia. Ese mismo año Catalina quedó de nuevo embarazada. Era la sexta vez en nueve años y será el último embarazo, pero no tuvieron suerte ya que fue otro aborto. Por aquel entonces Enrique VIII ya tenía relaciones con una dama de honor de Catalina llamada Elizabeth Blount, que estaba embarazada y dio a luz a un niño llamado Enrique Fitzray en 1519. Aunque era bastardo, Enrique le trató como su heredero y le dio el título de duque de Richmond.

Henry Fitzray , hijo bastardo de Enrique VIII

La popularidad de Catalina era más reconocida que la del rey, ya que ella era muy querida por el pueblo inglés. Las personalidades del reino, los clérigos, la nobleza y los intelectuales, incluidos los propios familiares del monarca como María Tudor (reina de Francia durante 82 días por su matrimonio con Luis XII, de 82 años), eran muy amigos de Catalina. No sabemos las razones concretas de su popularidad, pero en cualquier caso no fue porque Catalina fuera la tía de la persona más poderosa de Europa (su sobrino Carlos V), sino simplemente por su personalidad sencilla y carácter afable, además de buena cumplidora del papel de reina de Inglaterra y esposa de Enrique VIII.
A Enrique VIII, por el contrario, no se le tenía gran simpatía, por lo que tener a Catalina como reina a su lado era muy conveniente para la estabilidad del reino. Todo el mundo conocía su origen y su entorno familiar, muy superior al del soberano inglés. Nació como princesa española pero luchó para y por Inglaterra como una reina inglesa de verdad. Entre otras cosas, cuando se producían revueltas en la calle que terminaban con condenados a muerte, Catalina convencía al rey para concederles el perdón, o lavaba los pies de las mujeres pobres en público como forma de acercamiento al pueblo.

La imagen que ha perdurado a lo largo de los siglos de Enrique VIII es la de un rey violento, caprichoso y sanguinario, tuvo seis esposas a las que fue decapitando excepto a la española Catalina de Aragón. Muy distinta era la impresión que de él en su juventud tuvieron los grandes humanistas de la época, Luis Vives, Tomás Moro y Erasmo  y las esperanzas que despertaron su brillante inteligencia y su cultura renacentista entre los sabios europeos.

A partir de 1520 la relación matrimonial propiamente dicha se reduce porque el rey no visita con frecuencia la cámara de Catalina, si bien en los actos oficiales seguían apareciendo juntos como reyes de Inglaterra. En la mente de Enrique ya estaba definitivamente el divorcio de Catalina y el matrimonio con Ana Bolena, pero no sabía cómo organizar todo eso sin que el ejército del emperador Carlos V invadiera Inglaterra. Otro temor que tenía era que el pueblo inglés apoyaría a Catalina y, por lo tanto, el ejército del emperador, con el apoyo del pueblo, ganaría la guerra y acabaría con el reinado de Enrique. Sus consejeros, sobre todo Thomas Wolsey, estaban planeando el mejor camino para evitar el enfado del emperador. En 1520 se convoca una reunión en la cámara de Catalina entre Enrique VIII, Wolsey, Catalina y el embajador de Carlos V y se decide celebrar la entrevista con el emperador antes de ver al rey de Francia.


Wolsey era francófilo, pero tuvo que aceptar la propuesta del embajador y el 26 de mayo de 1520 Carlos V llega a Inglaterra para ver a Enrique VIII y a su esposa, su tía Catalina. Había rivalidad entre España y Francia y ambos buscaban la alianza inglesa para conseguir el equilibrio de poderes en Europa. Inglaterra recibió ofrecimientos de Francia muy atractivos mientras llegaba Carlos V a Inglaterra con el ánimo de ganar su alianza para el Imperio. Carlos V era el emperador del Sacro Imperio Romano Germánico y el rey de España, reino que cada vez más estaba aumentando su poderío y su riqueza con la conquista del nuevo continente americano.
Enrique VIII, influenciado por Catalina y Carlos V, decide aliarse con España. Cancela el enlace matrimonial acordado de María con el delfín francés Francisco y decide casarla con Carlos V. Parecía que todo salía bien para Catalina en aquel año de 1521. En 1522 su sobrino Carlos V vuelve a visitar Inglaterra y esta vez permanece durante seis semanas para consolidar la alianza con Inglaterra, firmando un importante tratado y compromiso de ayuda militar y financiera de Inglaterra para la guerra contra Francia. También se trataba de asegurar el matrimonio con María, la hija de Enrique VIII y Catalina, aunque había que esperar unos seis o siete años porque María era aún una niña de 6 años.
Esta visita del emperador impresionó no solamente al rey inglés, sino a su entorno, y lógicamente la posición de la reina Catalina se revalorizó de forma sensible ya que el propio todopoderoso emperador se ponía de rodillas para saludar a su tía la reina Catalina delante de las autoridades del reino de Inglaterra.

Enrique VIII estaba algo perplejo ante la visita de un sobrino político tan importante pensando en su futuro divorcio de Catalina. Ese año su confesor Adriano de Utrecht fue nombrado papa, nombramiento ordenado por Carlos V a la muerte del anterior pontífice, con lo que el poder de Carlos en Europa estaba llegando al más alto nivel.
En 1523 Catalina ya tenía 38 años y llevaba cinco sin quedarse embarazada. Enrique VIII ya no tenía esperanzas de tener un hijo varón con Catalina y se relacionaba con otras damas para conseguirlo, aunque fuera bastardo. La relación con el rey fue consentida por su padre y por su marido a cambio de los favores que recibían del monarca. La relación matrimonial de Catalina con Enrique ya casi era inexistente porque eran cada vez más las damas que se relacionaban con el soberano. Elizabeth Blount fue una de ellas. Catalina intuía lo que sucedía a su alrededor, pero no le preocupaba demasiado y se dedicó a cuidar de la educación de su hija María.

Thomas Moro


En 1523 Luis Vives, el filósofo español que se relacionaba con Erasmo de Rotterdam y con Tomás Moro, se encarga de la educación de María. En 1524 recibe la gran noticia del triunfo de su sobrino Carlos V en la guerra contra Francia en Italia. Francisco I de Francia fue capturado por el ejército del emperador en Pavía. Enrique VIII celebra esta noticia por todo lo alto con Catalina. Sin embargo, la situación no va a favorecer a Enrique porque tras la victoria Carlos V ya no necesitaba contar con Inglaterra para dominar Europa. Se rompe el compromiso del enlace de María con Carlos porque en 1525 decide casarse con Isabel de Portugal, otra prima de Carlos, hija de Manuel I y de María de Aragón (tía de Carlos).

Monumento a Luis Vives en Brujas, Bélgica


Se celebra la boda en Sevilla en 1526. Este cambio de planes produce a Enrique un gran enfado y despierta su sentimiento antiespañol, a la vez que arremete contra su esposa española. Se acerca a Francia y firma un tratado de paz en agosto de 1525.
Entra en escena Ana Bolena hacia 1527, aunque ya estaba en la corte de Catalina como dama de honor. El rey se enamora de Ana, pero ella no accede a tener relaciones íntimas con él si antes no la hace su esposa oficial, es decir, reina. El monarca promete casarse con ella, pero antes tiene que divorciarse de Catalina. La influencia de Ana aumenta sobre Enrique mientras comienza la caída de Wolsey. Pasarán aún seis años hasta conseguir el divorcio. Enrique se endurece cada vez más contra Catalina debido a la presión de Ana Bolena y su deseo de casarse con esta.

Enrique VIII decidió pedir la nulidad de su matrimonio a la Santa Sede para poder desposarse con la Bolena. ¿Su excusa? Que Dios nunca le daría un hijo varón, pues Catalina había estado casada con su hermano, y el matrimonio entre cuñados lo prohíben la Iglesia y la Biblia, aunque en su momento esto fue pasado por alto con la bula papal dado que convenía a todo el mundo.
El plan consistía en que fuese Catalina quien aceptase el divorcio. Hubo varios intentos amables invitando a Catalina a que accediera, pero su respuesta fue siempre contundente y negativa. El 6 de mayo de 1527 el ejército del emperador ataca Roma. El poderío de Carlos se percibía en toda Europa y lógicamente también en Inglaterra. Enrique VIII tenía cierto temor de la invasión del emperador si se complicaba el divorcio de Catalina, que era su tía. Sabía que Catalina se comunicaba a través de su embajador con su sobrino e incluso con el papa y que les había informado de su situación.


“Son tan grandes mis tribulaciones -escribió a Carlos V-, mi vida está tan trastornada por los planes que tengo que idear diariamente para alejarme de las intenciones malvadas del rey, son tan mortales las sorpresas que el rey me da, junto a ciertas personas de la Corte, que todo ello sería suficiente para acortar diez vidas, mucho más la mía”.


Además, el pueblo inglés, la nobleza, la iglesia y la sociedad en general querían a Catalina. El papa estaba dispuesto a conceder la nulidad, pero Catalina se negó a ello y pidió ayuda a su sobrino, el todopoderoso emperador Carlos V. Ante la amenaza de este, Roma decidió optar por el mal menor y negarle la nulidad a Enrique, quien a pesar de su ferviente creencia en el catolicismo, no iba a dejar que nadie le dijera lo que tenía que hacer, que para eso era el rey. Enrique se autoconcedió la nulidad y se casó con Ana Bolena, quien ya sabemos cómo acabó al final.

El 17 de mayo de 1527, un tribunal secreto pergeñado por Wolsey decide anular el enlace de Enrique y Catalina después de dieciocho años de matrimonio. No obstante, lo que decidió ese tribunal inglés no tenía validez alguna para sacar adelante el divorcio porque necesitaba el visto bueno del Vaticano. A pesar de todo, Enrique y sus consejeros buscaron la forma ideal para conseguir el divorcio sin que el emperador ni el papa pudieran intervenir en su contra.

Mientras tanto, a la pobre Catalina se la confinó en varios lugares, hasta que abandonada por todos murió en enero de 1536. Fue enterrada en la catedral de Peterborough con la ceremonia debida a una Princesa de Gales viuda, no la correspondiente a una reina, aunque entre el pueblo inglés siempre se mantuvo un gran recuerdo hacia ella que todavía perdura. Muchos fueron los rumores de que había sido envenenada, pero todo apunta a que murió víctima de cáncer. Todavía hoy, todos los 29 de enero, aniversario de su entierro, tienen lugar unos actos conmemorativos en la catedral, dejándose flores en la capilla que guarda sus restos, custodiada por el pabellón real inglés a un lado y el de los Reyes Católicos al otro.
Catalina de Aragón, se valió del Águila de San Juan para adornar su divisa personal en su etapa inglesa. Como esposa del Príncipe Arturo y luego del Rey Enrique VIII, Catalina empleó de forma reiterada el haz de flechas de su madre y la granada sobre fondo verde (un símbolo tradicional en Castilla, con grandes raíces bíblicas), todo ello sobre un soporte con el Águila de San Juan y el lema <Tanto monta>. A su vez, la hija de Catalina, María Tudor, también Reina de Inglaterra, heredó esta representación en lo que se conoce como badges en Gran Bretaña, cuya tradición por estos símbolos es más arraigada y difundida que en España.

Fuentes: historiayvida/enrique-viii-y-la-reforma-anglicana_12726_102.html boleynhistory.blogspot.com , https://es.wikipedia.org/wiki/Thomas_Cranmer, historiaragon.com/2016/11/14/catalina-de-aragon-reina-de-inglaterra/ http://www.biografiasyvidas.com/biografia/c/catalina_aragon. mihistoriauniversal.com/biografia/enrique-viii-de-inglaterra/

Nezahualcóyotl, el poeta de Texcoco en Cáceres.

Me decidí a hacer esta entrada, lo confieso, cuando supe que se organiza una Conferencia en el Ateneo de Madrid sobre culturas precolombinas el día 30 de mayo y citan a este personaje tan particular, lo citan poniendo uno de sus poemas :

¿Con qué he de irme? 
¿Nada de dejar en la posición de mí sobre la tierra? 
¿Cómo ha actuado mi corazón? 
¿Acaso en vano venimos a vivir, 
a brotar sobre la tierra? 
Dejemos al menos flores 
dejemos al menos cantos

– Nezahualcóyotl

Esta obra de bronce cuya fotografía hice el año pasado, es del escultor mexicano Humberto Peraza, realizada en el año 1992 (fecha del 5º centenario del descubrimiento de América). Ubicada en avenida de la Hispanidad de la ciudad extremeña de Cáceres en el barrio dedicado a Isabel de Moctezuma. Yo misma me sorprendí al pasar por primera vez por esta avenida y toparme con esta grandiosa escultura en la rotonda de camino al trabajo. La fotografié muchas veces.

Nezahualcóyotl vivió setenta años de vida fecunda, perdura hasta hoy en el recuerdo de quienes en México y España, honran su memoria y estudian sus obras. En la ciudad de Cáceres se conserva otro testimonio del pasado indígena mexicano: el palacio de Moctezuma, en cuyo interior hay una sala con medallones con las efigies de césares romanos y reyes aztecas.

Estatua de Nezahualcóyotl, nombrada amistosamente por los cacereños como el “indio”.

Pero, ¿quién fue Nezahualcóyotl y por qué tiene ese monumento en Cáceres?

Nezahualcóyotl fue un soberano chichimeca de Texcoco. Era hijo del sexto señor de los chichimecas Ixtlilxóchitl (“flor de pita”), señor de la ciudad de Texcoco, y de la princesa mexica Matlalcihuatzin, hija del rey azteca Huitzilíhuitl, segundo señor de Tenochtitlán. Al nacer, le fue impuesto el nombre de Acolmiztli o “puma fuerte”, pero las tristes circunstancias que rodearon su adolescencia hicieron que se cambiara el nombre por el de Nezahualcóyotl, que significa “coyote hambriento”.

En su juventud contempló cómo los de otro reino vecino, enemigos de Texcoco, los tapanecas, asesinaban a su padre y dominaban a su pueblo. Varios años pasó luego fugitivo pero urdiendo siempre estrategias para liberar a su pueblo. Después selló un pacto, la Triple Alianza, con Itzcóatl, de Tenochtitlán, y Totoquiyauhtxin, señor de Tacuba la victoria favoreció a Nezahualcóyotl en 1431.

Instalado ya en Texcoco, su largo reinado de algo más de cuarenta años fue periodo de esplendor. Bajo su dirección se emprendieron grandes obras hidráulicas en los lagos del valle de México. Se construyeron palacios, templos y escuelas. Promulgó además leyes justas y protegió a los artistas y a los sabios. De él se conserva una treintena de cantos y poemas, de gran belleza y profundidad de pensamiento. Al morir en 1472, dejó en México un recuerdo que los siglos no han podido borrar.

Ahora bien, si este fue Nezahualcóyotl: ¿por qué razón la ciudad de Cáceres le ha erigido un monumento con su efigie?

En 1991, en vísperas del Quinto Centenario del Encuentro de Dos Mundos, las autoridades cacereñas acordaron, como testimonio de amistad hacia el Nuevo Mundo, rendir homenaje a una de sus figuras más dignas de recordar. Acertadamente eligieron por unanimidad a Nezahualcóyotl.

El 9 de octubre de 1992 se inauguró allí su estatua con la presencia de las autoridades de Cáceres y de Tezcoco ó Texcoco. Extremadura realizó así un feliz reencuentro con México precisamente exaltando la figura de un indígena que antepuso a todo la creación cultural.

En testimonio de esto transcribiremos alguno de sus poemas sobre el devenir de la existencia en la tierra.

Yo Nezahualcóyotl pregunto:¿Acaso de verdad se vive con raíz en la tierra?No para siempre en la tierra: sólo un poco aquí. Aunque sea jade se hace pedazos, aunque sea plumaje de quetzal se desgarra. No para siempre en la tierra: sólo un poco aquí.

Terminar añadiendo que Cáceres es una ciudad que no se avergüenza de su historia, ni de sus raíces, que no tiene prejuicios ni complejos para poner en sus rotondas ni la bandera de España, ni la estatua también de Hernán Cortés , ni la Cruz que es el punto de referencia de la una de las arterias de la ciudad y desde el que se orienta a los visitantes para señalar algún lugar dentro de ella, ni de poner nombres en calles y Colegios, en edificios, en barrios, referentes a la inexcusable idiosincrasia extremeña relacionada íntimamente con los pueblos indígenas del nuevo continente, las Indias Occidentales, el Nuevo Mundo mal llamado América .

Banderas de España en diversas rotondas
Arteria principal de la ciudad donde está la Cruz que es una encrucijada desde donde parten las principales avenidas
Uno de los tantos indicadores de la ciudad, con nombres como este ó avenidas de Argentina, de Chile, etc.
Estatua de Hernán Cortés conocida popularmente como la rotonda del caballo
Palacio de los Toledo-Moctezuma

Fuentes:

Arquitectura cacereña

https://www.abc.es/hemeroteca/historico-22-04-2002/abc/Cultura/un-gran-indio-mexicano_93807.html

EL PARAÍSO DE ISABEL LA CATÓLICA. LA GRANJA PALACIO DE MIRABEL.

Cuando uno se adentra por tierras de la Villuercas, a veces se queda exclusivamente en la visita al célebre monasterio que alberga a la Patrona de Extremadura y reina de la Hispanidad, la Virgen de Guadalupe. Y no es para menos ya que se trata de una joya de la arquitectura declarada Patrimonio de la Humanidad. Casi todos los reyes de España han visitado este monasterio.
Alfonso XI agradece a la patrona de la Hispanidad la victoria en la Batalla del Salado, regalándole importantes trofeos obtenidos en ella y dictando un real privilegio: la creación de un priorato secular, y que declara patronato real.
Hernán Cortés visita el templo en 1528 y le agradece haberle salvado de la picadura de un alacrán que casi acaba con su vida.
En 1580 nuestro más célebre escritor y representante de la literatura española Don Miguel de Cervantes visita el templo sagrado y le ofrece a nuestra señora de Guadalupe las cadenas de su cautiverio en la cárcel de Argel.
Cristóbal Colón es recibido por los Reyes Católicos en el Real Monasterio de Santa María de Guadalupe en 1486 y 1489 y consigue que le financien su viaje en barco.
Los Reyes Católicos, Isabel y Fernando, descansan en el monasterio tras la conquista de Granada. Es tanta la importancia que le dan a este lugar santo que la reina Isabel ordena que su testamento lo custodien los monjes del Real Monasterio de Guadalupe y el rey Fernando escribe aquí las dos cartas en las que ordenó aprovisionar a Cristóbal Colón con dos carabelas para su viaje a Las Indias. El Testamento original de la reina Isabel la Católica dice expresamente :
Y MANDO que este mi testamento original sea puesto en el monasterio de Nuestra Señora de Guadalupe, para que cada y cuando fuera menester verlo originalmente, lo puedan allí encontrar, y que antes de allí se lleve, se hagan dos traslados de él, signados de notario público, en manera que hagan fe, y que el uno de ellos se ponga en el monasterio de Santa Isabel, de la Alhambra de Granada, donde mi cuerpo ha de ser sepultado, y el otro en la iglesia catedral de Toledo, para que allí lo puedan ver todos los que de él se entendieren aprovechar (queden vinculados).

Sin embargo, además de la visita al monasterio y al propio pueblo de Guadalupe, es conveniente conocer la casa-palacio Dehesa de Mirabel, conocida popularmente como la Granja Mirabel , un palacio situado a poco menos de 5 kilómetros (algunas fuentes dan distancias distintas, desde 7 a 3 kilómetros, pero se equivocan en sus imprecisiones), se puede vislumbrar desde la propia plaza que hay a los pies del monasterio en la sierra de enfrente.


Después de seis siglos, las 584 hectáreas de bosques de castaños, robledal y pinar y la casona de 1.934 metros cuadrados de superficie construida con fachada mudéjar y la capilla del Cristo de Mirabel, que alberga la colección de pinturas góticas y con frescos bizantinos más importantes de Extremadura, pasó a manos de una entidad bancaria.


La finca, donde campan venados, corzos y jabalíes, tiene un manantial a 200 metros y unos jardines moriscos del siglo XV.
La capilla tiene un retablo barroco del Descendimiento, que podría tener influencia de Rubens

En el camino antes de llegar se encuentra la ermita del Humilladero que fue construida a principios del siglo XV, conocida como la ermita de la Santa Cruz.


Aquí se arrodillaban, rezaban y se humillaban los cautivos redimidos y los peregrinos al divisar el Monasterio de Guadalupe, cómo hizo Miguel de Cervantes, cuándo regresó del cautiverio de los turcos en Orán .

Esta ermita también fue declarada monumento nacional en 1931. Está ubicada en la sierra de las Altamiras, en medio de un bosque de pinos, robles y castaños. A tan sólo 4 kilómetros de la localidad de Guadalupe, su estructura es muy similar al templete del monasterio. Es de planta cuadrada y cuenta con numerosos elementos góticos en cada una de sus caras.

Volviendo a la granja palacio, este Monumento Nacional y Bien de Interés Cultural, (no hay que confundirlo con el Palacio del Marqués de Mirabel que está en otra ciudad extremeña, la vieja Plasencia, <Ut placeat Deo et Hominibus>, lema con el que la bautizó su fundador el rey Alfonso VIII en 1186, que en latín significa “para agradar a Dios y a los hombres”), está documentado en los valiosos archivos del monasterio que Isabel la Católica lo llamaba “su paraíso”.

Era uno de los sitios favoritos de la reina Isabel la Católica. La reina se enamoró de este palacio y de la finca de castaños y corzos que lo rodea. No es tan conocido como el monasterio por lo que ha vivido un poco a su sombra a o largo de su historia, también es que está un poco escondido al abrigo de bosques de castaños.

Fuente construída con posterioridad.

Se empezó a construir en el siglo XIV y sirvió como residencia de diferentes reyes. El años posteriores pasó a ser el lugar de descanso de los Monjes Jerónimos del Monasterio de Guadalupe, fue lugar de residencia por temporadas de los Reyes Católicos y de sus hijos a su paso por tierras cacereñas, en particular cuando se disponían a visitar el monasterio y otros Reyes como Alfonso XII, XIII que iban a cazar también aprovechando la abundancia de caza mayor, incluso de osos ( Sancho Fernández, hermano de Alfonso IX murió a manos de un oso por estas tierras) , así como el rey Rainiero III de Mónaco; ó escritores como Miguel de Unamuno que también pernoctó en este edificio. 

En este Palacio murió el último Gran Maestre de la Orden de Alcántara en el siglo XVI, (1504), don Juan de Zúñiga.

Pasó a manos privadas con la desamortización de Mendizábal (1836), la adquirió el Marqués de la Romana y ahora sigue siendo privado con la obligatoriedad de ser abierto al público dos veces al año por el culto Cristo de Mirabel que se halla en la Capilla de la Magdalena, posiblemente el rincón más interesante del palacio por su colección de pinturas góticas. La talla del Cristo del mismo nombre, es la más venerada de todas

Al salir de Guadalupe se nos aparece como un lugar pintoresco y curioso, que forma parte de la propia historia del monasterio. Su fachada mudéjar del siglo XV es de lo mejor de la época. De todo el conjunto hay que señalar sus jardines moriscos con fuentes, la fuente del frío del claustro…Hay otras estancias que no se pueden visitar en estos días que se abre al público , como el Salón Rojo.

Pero ¿cómo ha llegado esta joya Monumento Nacional y Bien de Interés Cultural desde 1931 a manos de un banco; ¿Quién era su moroso inquilino? Durante la desamortización de Mendizábal este lugar pasó a manos de los marqueses de la Romana en 1836. Pero sus últimos propietarios no eran estos grandes de España, sino un millonario de Costa Rica llamado Sebastián Tena Pujol, que es el nombre que estaba detrás de la empresa morosa: Cinegética Mirabel SL. El 20 de marzo de 2015, a instancias de Liberbank, se tasó la propiedad en 8.555.632,80 euros. Entonces la empresa del rico costarricense debía a Liberbank 4,3 millones de euros sin intereses. https://www.vanitatis.elconfidencial.com/noticias/2016-04-13/un-banco-subasta-un-palacio-de-los-reyes-catolicos-por-morosidad-de-su-misterioso-dueno_1182469/.

Sebastián Tena Pujol era hijo de un corredor de bolsa catalán que huyó a Costa Rica en la Guerra Civil. Su nombre ha ocupado varias portadas en Santander, por el caso GFB, una fábrica de fibroyeso que recibió dinero público y nunca llegó a operar. El Juzgado número 1 de lo mercantil de Santander le condenó a pagar 15,9 millones de euros y el caso sigue pendiente de los recursos. La finca llega a Liberbank a través de Caja Astur, ya que la inmobiliaria Beyos y Ponga S.A la tenía en su cartera. En esta fallida operación de capital costarricense en el norte de España también aparece el nombre del español Leandro Sanz de la Riva, excónsul español en Costa Rica y miembro de la CEOE. Sebastián José Tena Pujol está detrás del Grupo Pujol Martí, dedicado a la construcción en su país, fue tesorero del banco Finadesa allí y tuvo intereses en Panamá.

Desde 2016 tiene nuevo dueño. Cuando el banco anunció que la sacaba a subasta, en la primera convocatoria nadie la compró. A la segunda, quien la compró es Leandro Sigman, hijo del magnate argentino Hugo Sigman, amigo del expresidente español Felipe González, que hace tres años y medio compró una parcela y se hizo una casa cerca de allí, en el mismo término municipal.

EL BORRADO DE LA HUELLA ESPAÑOLA EN LOS EE.UU.

Poder Hispánico

En el municipio mallorquí de Petra (Islas Baleares, España), nace un 27 de noviembre en un hogar pobre de labradores humildes, Junípero Serra que será fraile franciscano español. Doctor en filosofía y teología.

En 1749 se trasladará a América, donde fundará nueve misiones españolas en la Alta California, y presidirá otras quince. Llevará a los indígenas la fe católica y les enseñará a trabajar la tierra y a desarrollar la ganadería.

El fanatismo antiespañol y anticristiano ha llevado a actos de vandalismo en contra de este apóstol muy recientes en California. LaUniversidad de Stanford, en California, ha tomado como referencia las recomendaciones de un comité formado por trabajadores del centro, estudiantes y abogados. De ellas se deriva que el nombre del fraile mallorquín Junípero Serra, canonizado en 2015 por el Papa Francisco, desaparecerá de parte del campus, incluida la calle peatonal que, hasta ahora, servía de dirección oficial…

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LA PRIMERA MAESTRA ESPAÑOLA DE AMÉRICA

Ella fue Catalina de Bustamante (Llerena, España, 1490 – Texcoco, Nueva España, 1546), la llamada «primera maestra de América» (como reza el monumento erigido en su honor en Texcoco).

Estatua de Catalina de Bustamante en Texcoco.
Estatua de Catalina de Bustamante en Texcoco.

A lo largo de la Historia se ha hablado mucho de los primeros descubridores y conquistadores que llegaron a América, nombres conocidos por todos y cuyas hazañas y aventuras han quedado plasmadas para la posteridad. Sin embargo se ha hablado muy poco del papel de las mujeres en la conquista. Hay historiadores que atribuyen este silencio al hecho de que las mujeres humanizan el proceso de colonización y eso, no estaba bien visto en la sociedad del siglo XVI.

Si durante siglos la participación de la mujer en el devenir de la Historia fue silenciada, ocultada y en algunos casos degradada, no podemos olvidar las palabras, entre otras dictadas por otros a lo largo del tiempo, escritas por aquel docto del saber que fue Gregorio Marañón: <La historia está hecha por los hombres, las mujeres tienen reservada la misión de hacer al hombre, padre de la historia>.

Composición con las imágenes de algunas de
aquellas mujeres españolas que participaron
en la aventura de la exploración del Nuevo Mundo .

Composición con las imágenes de algunas de
aquellas mujeres españolas que participaron
en la aventura de la exploración del Nuevo Mundo .

La fiebre por ensalzar la figura de la mujer en la historia puso en circulación numerosas obras literarias que, más que ponerlas en el lugar que les corresponde por sí mismas, deformaban por completo su imagen, convirtiéndolas en iconos de un movimiento que, analizando todas las interpretaciones y matices del mismo, para mí sólo tiene una razón de ser: Como mujer, reivindico el derecho de las mujeres a actuar con libertad, elegir su propio camino, dedicarse a una profesión, a luchar por sus sueños, que pueden ser salir de casa o quedarse en ella. En cualquier caso que esa elección que hagan no esté influenciada por los intereses de otras personas, del momento o de circunstancias concretas.

Lienzo de Tlaxcala.

 
En su momento se hicieron tres copias de la obra: una se envió a España, a la corte de Carlos I, otra a México capital, y una tercera permaneció en Tlaxcala. Todas ellas se perdieron y hoy sólo se conservan copias posteriores, siendo la más importante la realizada por Alfredo Chavero en 1892. Por cierto, que una reproducción de esta última puede admirarse durante estos meses en la excelente exposición Itinerario de Hernán Cortés, en el Centro de Exposiciones Arte Canal de Madrid. 
El lienzo narra de forma secuenciada diversos episodios de la conquista de México, siguiendo el esquema de una historieta o cómic. Mezcla aspectos de la tradición precolombina y el arte occidental. La escena superior representa la llegada en procesión de cuatro grupos de nobles tlaxcaltecas para unirse a los españoles. La mirada de todos los personajes se dirige al centro de la composición, donde se sitúa el escudo imperial de Carlos I, símbolo de la política española, y una gran cruz cargada de elementos iconográficos cristianos, en referencia a la evangelización de aquellas tierras. La representación de los nobles tlaxcaltecas, con sus vestimentas indígenas y sus penachos de plumas, sigue la tradición artística precolombina, que contrasta con la imagen de los castellanos, sentados en sillas de madera y vestidos de negro.
Lienzo de Tlaxcala.


En su momento se hicieron tres copias de la obra: una se envió a España, a la corte de Carlos I, otra a México capital, y una tercera permaneció en Tlaxcala. Todas ellas se perdieron y hoy sólo se conservan copias posteriores, siendo la más importante la realizada por Alfredo Chavero en 1892. Por cierto, que una reproducción de esta última puede admirarse durante estos meses en la excelente exposición Itinerario de Hernán Cortés, en el Centro de Exposiciones Arte Canal de Madrid. 
El lienzo narra de forma secuenciada diversos episodios de la conquista de México, siguiendo el esquema de una historieta o cómic. Mezcla aspectos de la tradición precolombina y el arte occidental. La escena superior representa la llegada en procesión de cuatro grupos de nobles tlaxcaltecas para unirse a los españoles. La mirada de todos los personajes se dirige al centro de la composición, donde se sitúa el escudo imperial de Carlos I, símbolo de la política española, y una gran cruz cargada de elementos iconográficos cristianos, en referencia a la evangelización de aquellas tierras. La representación de los nobles tlaxcaltecas, con sus vestimentas indígenas y sus penachos de plumas, sigue la tradición artística precolombina, que contrasta con la imagen de los castellanos, sentados en sillas de madera y vestidos de negro. 

Fueron las circunstancias y los acontecimientos históricos los que marginaron a las mujeres y le robaron su protagonismo en la misma, postergándolas en el silencio, lucharon durante siglos por salir del oscurantismo y el silencio al que estaban relegadas por su condición de mujeres, madres o esposas. Muchas de ellas rompieron aquellas estrictas normas y fueron capaces de desarrollar su inteligencia y su talento en todos los campos del saber y la ciencia, de vivir apasionantes vidas de aventuras.

Pocos cronistas citan los nombres de las mujeres que compartieron con ellos tempestades, hambrunas y epidemias durante el largo viaje desde la península a las Indias Occidentales, ni las recordaron cuando engrosaron las filas de los expedicionarios ni tras desbrozar selvas, atravesar selvas y desiertos ó navegar por los grandes ríos americanos acompañando a sus compañeros españoles, bien fueran esposos, hermanos, tíos…

Escena del Lienzo de Tlaxcala donde figura una mujer que podría ser María de Estrada.

Escena del Lienzo de Tlaxcala donde figura una mujer que podría ser María de Estrada.

Tampoco cuando ayudaron incluso con su patrimonio a levantar conventos, ciudades y hospitales. Hazañas, penalidades y poblamiento de América, en raras ocasiones fueron reconocidos por la Corona española ni por los historiadores de la época.

Ni tan siquiera las reivindicaron como progenitoras de la estirpe de criollos y mestizos del Nuevo Mundo.
Juana de Zúñiga, segunda esposa de Hernán Cortés, pasó su larga viudedad pleiteando contra su hijo Martín por asuntos económicos. Los ejemplos son innumerables. ¿Quién conoce que Francisco de Orellana cuándo exploró el Amazonas iba con su esposa Ana de Ayala, con las hermanas de ésta y con un grupo numeroso de trujillanas?. No se separó de su marido en once meses de enfermedades, naufragios y combates. ¿Quién puede afirmar entonces con honestidad que Ana de Ayala no se encuentra entre los primeros exploradores del Amazonas? Ya fueran de origen humilde ó de linaje todas aquellas viajeras fueron pioneras, pobladoras que en circunstancias extremas fueron parte de esta aventura de la hispanidad.

Catalina de Bustamante nació en Llerena (Badajoz), cuna también del cronista de Indias Cieza de León, en torno a 1490. De probable origen hidalgo, pues no sólo sabía leer y escribir, sino que tenía conocimientos de griego y latín y tenía una formación humanista, partió el 5 de mayo de 1514 de Sanlúcar de Barrameda junto a su marido Pedro Tinoco, sus hijas y sus cuñadas hacia Santo Domingo, la primera ciudad europea del Nuevo Mundo. Durante 15 años se pierde su rastro hasta que resurge en México a través de una protesta que la dignifica. Escribe una carta a Carlos I en 1529 exigiendo justicia por el atropello del que habían sido víctimas dos alumnas indígenas y, por extensión, el colegio de Texcoco que ella dirigía.

Para entonces Catalina había enviudado y se ocupaba de la educación de las hijas de los capitanes de Hernán Cortés, hidalgos y gentes acomodadas. Catalina sufría cuando veía todas las injusticias sufridas por los indígenas, especialmente por las niñas. Aprovechando su condición de terciaria seglar de la Orden de San Francisco, consiguió, por mediación del franciscano Fray Toribio de Benavente, que la Orden le cediese parte de un antiguo palacio, el de Nezahualcoyitzi, de Texcoco (México) para establecer un colegio para niñas indígenas, el primero. Catalina educaba a las niñas en la fe cristiana -condición impuesta por los franciscanos-, les enseñaba a leer y escribir, cantaban oraciones, aprendían cuestiones domésticas y, las mayores, se iniciaban en algún oficio. Catalina defendía su dignidad y denunciaba los abusos sufridos. En lugar de volver a España, Catalina pensó que era más útil quedándose en México ayudando a quién más la necesitaba.

Una noche de 1529 un grupo de indios asaltó el colegio para raptar a Inesica, hija de un cacique, y su criada, por orden de un alcalde español encaprichado con la joven. La directora del colegio denunció al secuestro ante el obispo, que exigió la devolución de Inesica y su criada. “No conforme con eso, Catalina Bustamante denunció al alcalde por el atropello a la honra de las doncellas y el allanamiento del colegio para que sirviera de escarmiento ante los desmanes de otros altos cargos del virreinato”. No prosperó la vía judicial porque el presidente de la Audiencia de México era el hermano del regidor que había ordenado el secuestro. Fue entonces cuando Bustamente, por mediación de Fray Juan de  Zumárraga, que llegaría a ser más tarde obispo, escribió a Carlos I, enredado por entonces en los detalles de su coronación como emperador del Sacro Imperio Romano Germánico. La misiva acabaría en manos de su esposa, Isabel de Portugal, que se indignó ante la ofensa y ordenó reclutar “mujeres letradas de conducta ejemplar” para instruir a las niñas de Nueva España. A las elegidas les pagó el pasaje, la manutención y un ajuar.
Catalina Bustamente regresó una vez a España, con 45 años, para denunciar ante la Corona la falta de apoyos a su labor pedagógica. La emperatriz Isabel de Portugal volvió a respaldarla con fondos y con el reclutamiento de varias beatas, y más tarde seglares, que actuarían como maestras.
Con las nuevas maestras se pudieron establecer más colegios, como los de Otumba, Cuautitlán, Tepeapulco, Coyoacán, Xochimilco y Tlamanalco.

Si se considera que el sistema contaba en 1536 con entre ocho y diez colegios en la capital, que cada uno tenía alrededor de 300 a 400 niñas indígenas y que la escolaridad en ese momento era de máximo cuatro años, podemos entrever la amplitud de esta maravillosa obra. La instrucción de niñas indígenas se expandió –también a las hijas de familias pobres- por México hasta que la peste de 1545 la truncó abruptamente. Entre los 800.000 fallecidos se incluyeron las alumnas y sus maestras, incluida Catalina Bustamante. Un monumento en Texcoco la honra como la “primera educadora de América”.

Catalina de Bustamante es un reflejo de una mujer adelantada a su época, no sólo por su formación académica; eran muy pocas las mujeres que sabían leer y escribir en el XVI, sino por su empeño en reivindicar la igualdad de hombres y mujeres. Dotó a las niñas de una educación impensable para la época, las formó enseñándoles un oficio y haciéndoles ver que tenían derechos y debían ser respetadas.

En 1545 un brote de viruela en Texcoco se llevó por delante la vida de Catalina antes de que pudiera terminar el proyecto que había iniciado unos años antes de crear colegios a los que pudiesen ir todas las niñas indígenas. En Texcoco, un monumento la recuerda como la primera educadora de América.
¿No creéis que merece una página en los libros de Historia?


Fuentes:
José M. Huidobro. http://www.arteiconografia.com,
http://podcastdl.canalextremadura.es/2018-02-16–LTC-PEDRERA.mp3

https://blogs.elpais.com/historias/2014/02/exploradoras-del-nuevo-mundo.html